Cantos pardos reptan la hierba,
cantos oscuros de terciopelo celeste
una luna en llamas, vela del vacío.
Todos los fantasmas
enmarañan troncos quebrados,
se vierten en las hojas del aire,
peinan giros del silencio.
Indagando en el insomnio,
el beso eternamente ausente
y la nada hila su dorada vereda.
Huella de tiempo a destiempo,
en esa siempre eterna aquella noche,
inunda su copa de blanquísima luna,
esconde tres borbotones de agua mulata.
Mirada que engarza trozos de exilio
esconde tres borbotones de agua mulata.
Mirada que engarza trozos de exilio
Y, el destino garigolea heridas,
esquirlas de tiempo...
L'l
©Lucía
de Luna






